6. La influencia de la civilización árabo-islámica en Europa

La España musulmana fue una de las vías principales por las que entró el saber en Europa. A este efecto, a partir del S. IX, desde Al-Andalus hasta los confines de China y de la India, pasando por el Magreb, el Oriente Medio e Irán, el árabe es la lengua del conocimiento científico.

panel6foto1Abu Alí al-Husayn. Abd Allah ibn Sina, Avicena para los occidentales. Escribió el Canon de Medicina, obra colosal que durante siglos era la base de los estudios de medicina en toda Europa. También destacó como filósofo con su obra “La Curación”.

 

 

 

 

 

Las mujeres andalusíes contribuyeron a la ciencia y las humanidades. Aunque destacaron especialmente las poetisas y las mujeres dedicadas a las bellas artes y la música, existieron en Al-Andalus mujeres letradas, calígrafas y astrónomas. Aquellas que podían acceder al estudio de las ciencias y las artes procedían, en su mayoría, de clases sociales acomodadas o pertenecían a las familias reinantes.

Entre los géneros literarios, la poesía ha sido considerada uno de los géneros de mayor prestigio dentro de la cultura árabe. Wallada fue una célebre poetisa andalusí nacida en Córdoba en el s. XI. Hija de uno de los últimos califas omeyas de Al-Andalus, Wallada gozó de gran fama, no sólo por la calidad de su obra poética, en la que destaca la elocuencia y la pureza de su lenguaje, sino también por su personalidad honesta y estilo de vida independiente y libre. Tenía un salón literario (maylis) muy concurrido en Córdoba que se convirtió en un lugar de reunión para los notables en la ciudad. A las tertulias acudían, para competir entre sí, poetas y prosistas. De la obra de Wallada se conservan hasta nueve composiciones de poesía satírica y fragmentos de tema variado.

panel6foto2Al Idrisi, el más destacado de los cartógrafos musulmanes, nació en Ceuta en 1100. Este geógrafo musulmán es una figura clave en el inicio de la Cartografía científica.

 

 

 

 

 

 

 

La palabra “guarismo” procede de la latinización del nombre de Juwarizmi (Muhammad Ibn Musa), autor de la obra Kitab al-yabr, escrita entre los años 813 y 833, que, a su vez, dio origen a la voz “álgebra”. Traducida con el nombre de Libro de la Reducción, en ella se indicaron las primeras reglas de cálculo algebraico. Además de esto es conocido el papel del Islam en la transmisión de los propios signos numéricos:

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panel6foto4Averroes (Abu-l-Walid Muhammad o Ahmad ibn Rusd) nació en Córdoba en 1126 y falleció en Marraquech. Era el “comentador por excelencia de Aristóteles”. De su mano entró la obra de Aristóteles a la Universidad de París. Entre sus obras filosóficas destacan la Paráfrasis o Comentarios Menores de Aristóteles, así como la importante obra de medicina, Colliget.

 

 

 

 

 

panel6foto6Los profundos conocimientos médicos que tenían los árabes hacían posibles la práctica de novedosas terapias y complejas intervenciones desconocidas hasta ese momento. Técnicas que marcaron un hito en la historia de la medicina y que han perdurado hasta nuestros días.

 

 

 

 

 

panel6foto5A mediados del s. XV, el tunecino de origen ceutí Ibn Jaldún escribe su obra más importante, Al Muqaddima, conocida en Occidente por Prolegómenos o Discurso sobre la Historia Universal, una introducción metodológica a la historia. A este intelectual se le conoce como uno de los grandes pioneros en el campo de la filosofía de la historia y de la sociología.

 

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Gracias a la civilización árabo-islámica se difundió, a partir del siglo VIII, el uso del astrolabio. Aparato usado por las personas que se dedicaban a la astronomía y a la navegación para obtener representaciones del cielo.

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